Archive for the ‘CLÁSICOS’ Category

Tajine de cordero y ciruelas

Wednesday, September 26th, 2007

Ingredientes
1 1/2 kgs. de pierna de cordero deshuesada.
2 cebollas ( y ½ picada y ½ en aros)
3 dientes de ajo
400 gramos de ciruelas secas
1/2 vaso de semillas de sésamo
100 gramos de almendras enteras, crudas
1 cucharada sopera de canela en polvo
2 ramas de canela
1 pizca de azafrán
5 cucharadas soperas de azúcar en polvo
3 cucharadas de aceite
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de pimienta blanca
1 cucharadita de pimienta negra
Cúrcuma

Preparación

Ponemos las ciruelas en remojo en agua y cortamos la carne en cuadrados de 3×3 cm. Calentamos el aceite de oliva en una cazuela y sofreímos a la vez el cordero, la cebolla picada y los ajos machacados. Removemos hasta que la carne esté dorada por fuera. Añadimos la mitad de la canela en polvo, la canela en rama desmenuzada, la pimienta blanca, la negra, la cúrcuma y la sal al gusto. Removemos y echamos agua justo hasta cubrir el cordero. Tapamos y cocemos a fuego lento hasta que esté tierno (dependiendo del cordero el proceso puede variar desde 45 minutos a 2 horas). Quitamos la tapa y subimos el fuego para dar un hervor (un minuto será suficiente) que hará que se concentre un poco el líquido. Reservamos dos tazas del caldo de cocción y bajamos otra vez el fuego. Añadimos la cebolla en aros y el azúcar y cocemos otros 10 minutos tapado removiendo de vez en cuando. Escurrimos las ciruelas y las escaldamos 2 minutos con las dos tazas del caldo cocción que sacamos junto el resto de la canela en polvo y 3 cucharadas del azúcar. Las escurrimos. Tostamos en una sartén las almendras con una gota de aceite y las semillas de sésamo sin nada. Presentamos la carne sin líquido de cocción con las ciruelas en el tajine. Añadimos la salsa de escaldar las ciruelas, y decoramos con las almendras, el sésamo y los aros de cebolla.

James Brown – “Hell” (1974)

Monday, May 14th, 2007

Poseía una personalidad excesiva y controvertida pero también se ganó el apelativo de “el hombre más trabajador del show bussines” dejándonos una producción discográfica prácticamente inabarcable. De ser el padrino del soul en sus primeros años de carrera, pasó a popularizar ritmos bailables en la primera mitad de los 70. Sería imposible escoger un álbum que representase toda su idiosincrasia, aunque quizá “Hell” por su contundencia y por haber sido editado en la época en la que llegó a su cima creativa, sea el más adecuado para iniciarse en su universo. Un libro de estilo de la música funk, excelentemente ejecutado por los JB´s, estupenda banda de virtuosos a la que Mr. Dinamita sometió a una férrea disciplina militar durante años con el objetivo de exprimir y afinar sus capacidades al máximo.

16 Horsepower – “Folklore” (2002)

Monday, February 26th, 2007

El último álbum de estudio publicado por 16 Horsepower antes de su disolución, nos presenta, un repertorio compuesto de canciones legendarias y anónimas del country americano, adaptaciones folklóricas europeas y composiciones propias de gran calidad. A pesar de la variedad de compositores, Folklore se muestra como un disco de autor, tremendamente personal, homogéneo y sentido en la interpretación. Árido y esquivo en las primeras escuchas, con el tiempo te impregna de sus efluvios y acabas descubriendo toda la magia que contiene, desde el primero al último minuto. Simplemente genial.

Herman Düne – “Más Cambios” (2003)

Monday, February 26th, 2007

Herman Düne son el secreto mejor guardado de la música independiente europea. Más Cambios, define a la perfección la filosofía del trío sueco; pop de sencillas melodías grabado con unos medios precarios, que aporta cercanía al oyente.
Utilizan para adornar sus canciones, instrumentos poco convencionales como flautas de juguete, u otros más propios de la música de raíces americana, y quizá por todo ello se les ha venido metiendo en el saco del antifolk.
El disco emana influencias de gentes tan diversas como Neil Young o Belle & Sebastián, si bien la autenticidad de su propuesta, hace que Herman Düne suenen atemporales.
Música inmediata sin fecha de caducidad para uno de los mejores discos de los últimos años.

The Montgolfier Brothers – “All My Bad Thoughts” (2005)

Sunday, February 25th, 2007

Si eres una persona depresiva y has pensado alguna vez en suicidarte, no parece recomendable que te acerques a la música austera y melancólica de este par de hermanos ficticios. Si no es así, podrás disfrutar de la emoción que proporcionan las líneas simples de teclado, los arpegios de guitarra a lo Durutti Column y las voces introvertidas que aparecen de la nada intentando emitir un último lamento de esperanza. Una suerte de post-rock narcótico donde las canciones se desarrollan tan lentamente, que parece que la línea espacio-temporal del universo se va quebrar en cualquiera de esos momentos sublimes que la música popular nos regala de cuando en cuando.

United States of America – “United States of America” (1968)

Sunday, February 25th, 2007

Uno de los discos que demuestran la intensa actividad creativa surgida a finales de los sesenta. El auténtico responsable de esta magna obra es Joseph Byrd, conocido militante comunista que escogió para su banda un nombre totalmente irónico. Incluso en la actualidad, el álbum sorprende a quien lo escucha por primera vez, con un sonido tremendamente innovador en el que las guitarras son sustituidas por violines tratados mediante moduladores. Ruidos grabados en cinta y percusiones hipnóticas, a modo de bases electrónicas, completan un conjunto que en ocasiones recuerda a estilos aparecidos treinta años después como el trip hop y derivados. Todo envuelto en el halo psicodélico característico de la época, al que contribuye en labores vocales, la por aquel entonces novia de Byrd, Dorothy Moskovitz, que desarrolla unas angelicales melodías al nivel de los mejores Jefferson Airplane.

Andrew Bird – “The Mysterious Production of Eggs” (2006)

Sunday, February 25th, 2007

Una maravilla de principio a fin. El álbum que por fin ha dado a conocer al genio de Chicago, abarca referencias tan extremadamente diversas como las de Waits, Radiohead, Pavement, Magnetic Fields, los Buckley o Flaming Lips, ¡casi nada!. Estas influencias no le evitan tener un estilo tremendamente característico (una especie de swing libre de encorsetamientos, fraguado en sus sólidos álbumes anteriores), que desarrolla mediante sus impresionantes dotes de multiinstrumentista (¿tendrá límites la carrera del señor Bird?). Canta, interpreta y compone de maravilla…definitivamente esto huele a obra maestra. Y si no, al tiempo

Giant Sand – “Chore Of Enchantment” (2000)

Sunday, February 25th, 2007

Howe Gelb es mi prototipo de genio musical. Un compositor prolífico (más de cincuenta álbumes en seis proyectos diferentes) y original (uno de los más influyentes de las últimas dos décadas), que posee un dominio extraordinario de guitarra y piano y que cuenta con una voz tremendamente personal. Esta introducción me sirve para poneros en antecedente ante “Chore of Enchantment”, un álbum en el que a pesar de continuar con su habitual eclecticismo que le hace oscilar entre el punk, el pop de los ochenta y el country más árido, se muestra mucho más accesible (en ningún otro podemos encontrar un hit más descarado que shiver). Y además, hay que añadir que ésta fue la última ocasión en la que formó banda con el extraordinario tándem rítmico Burns-Convertino, un aliciente más para convertir esta obra en algo imprescindible.

Laura Veirs – “Carbon Glacier” – (2004)

Sunday, February 25th, 2007

Laura Veirs era el patito feo del que todos se reían en clase. Para sobrevivir tuvo que inventarse una realidad diferente a la socialmente establecida, con la que aprendió a huir de la mediocridad. Por eso es capaz de hablar de la soledad, de la muerte o de la esperanza sin sonar a tópico. Por eso en este disco ha creado trece pequeñas maravillas folk con las que nos deja totalmente cautivados. Y mientras los demás sucumben ante la vulgaridad de su vida perfecta, ella continuará labrando su propio camino.

Liars – “They Were Wrong, So We Drowned” (2004)

Sunday, February 25th, 2007

Pocos títulos expresan como este la situación en la que se encontraban sus creadores a la hora de acometer este proyecto. Liars tuvieron que sufrir en sus carnes el precio de ser una banda surgida en Nueva York, y publicar su primer álbum en un momento en el que la crítica especializada había anticipado un esperado revival del post-punk. Su imagen artie, tampoco hizo mucho por evitar que fueran metidos en el mismo saco que otras bandas más convencionales (Radio 4, The Rapture…), así que para evitarlo, decidieron alejarse totalmente de lo convencional. Y a fe que lo consiguieron, con un disco que sobre una base de ritmos tribales, va tejiendo un entramado de sonidos hipnóticos, y prescinde casi totalmente de las melodías.